Crítica: Arctic Monkeys – AM (Domino, 2013)

Siguiendo su cadencia bianual a la hora de entregar nuevos trabajos ya tenemos en nuestras manos el nuevo trabajo de los (ya no tan) chavales más carismáticos de Sheffield. Los Arctic Monkeys de Alex Turner se han metido de nuevo en el estudio para grabar doce canciones que, como en anteriores ocasiones, dan un bandazo en su sonido lo suficientemente rotundo como para creérnoslo y aceptarlo pero no tan fuerte como para que creamos que los hemos perdido en un delirio estilístico. Sin abandonar el buen hacer y el pop redondo de su Suck It And See de 2011, los monos toman un nuevo derrotero de manos de su fiel productor (desde Favourite Worst Nightmare) James Ford. Grabado entre Los Angeles y California (nada menos que en el Rancho De La Luna de Joshua Tree) y repleto de apariciones estelares y colaboraciones jugosas AM nos trae a un grupo más maduro (por muy cliché que suene), más cool y más consciente de sí mismo.

Arctic Monkeys 2013

“Morritos, morritos, que es lo que les jode.”

Tenemos que remontarnos a 2012 para empezar a dar una idea del sonido del álbum, concretamente a finales del mes de febrero cuando lanzaron el sencillo R U Mine?, una (aunque entonces no lo sabíamos) declaración de intenciones de lo que estaba por venir: bajos y ritmos más contundentes, un sonido más bailable, riffs demoledores y una actitud más chulesca, menos introvertida, menos “indie” y más roquera. No es un tema que tire por tierra lo que los monos estaban haciendo antes, tiene mucho de su sonido característico, saltarín y con garra, pero si da una idea de más trabajo en estudio. Como ya declaró Turner en varias entrevistas “el nuevo disco suena más a trabajo de estudio que a cuatro tipos tocando en una habitación”, y este tema ya sonaba así.

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Más tarde llegó Do I Wanna Know?, la total confirmación del sonido que R U Mine? había empezado a dejar ver: un riff de guitarra afilado e insistente domina el tema mientras el Alex Turner más sexy que hayamos oído nunca nos lleva por una historia de amor torturado (tema que salpica el disco en gran mayoría de sus temas). Sí, es un tema simple, algunos podrían pensar que incluso algo repetitivo, pero juega con lo que tiene (un riff y apenas una variación entre estrofas y estribillo) diferenciando las distintas secciones de la canción con unos cambios de potencia, presencia y volumen que siguen poniendo los pelos de punta con cada escucha. Minimalismo compositivo que en ningún caso queda en minimalismo sonoro gracias a la producción y las horas de estudio que este tema debe llevar encima. Este combo poderoso abre el disco. Todavía queda una canción más que conocimos antes del lanzamiento oficial del disco, la etílica Why’d You Only Call Me When You’re High?, pero a partir de aquí vamos a seguir un orden y a desenvolver despacio los otros nueve temas inéditos que los de Sheffield nos tenían preparados.

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En tercer lugar tenemos One For The Road, un tema en el que asoma la cabeza (o más bien la garganta) una de las primeras estrellas invitadas: Josh Homme de Queens Of The Stone Age, amigo de la banda y otrora productor en parte de uno de sus discos clave, Humbug. La canción abre con el falsete de Homme y una escala de guitarra reverberante que dejan paso al golpe de la batería y el bajo que construyen el resto del tema. Es uno de los temas que más refleja el nuevo sonido conseguido en esta entrega, ese R&B con riffs, ese sonido que ellos mismos definieron como “juguetear con Dr. Dre y G-Funk”. Sin una variedad ni una complejidad notables el tema engancha por su carácter sensual. La voz grave de Turner se mezcla con los coros en falsete y unos breaks y solos de guitarra hipnóticos.

Alex & Josh

ATENCIÓN: el nivel de guay de esta foto no es apto para todos los públicos.

Le sigue Arabella, una de las grandes joyas del disco. Tanto lírica como musicalmente esta canción presenta una conjunción de los Monkeys seductores y guays y los que saben hacer rock, atarse los machos, colgarse las guitarras y sacar un par de riffs demoledores o dos. En las estrofas seguimos en un terreno muy R&B, muy negro, seductor en las letras y en la forma de cantarlas y para cuando llega estamos atrapados en un riff Black Sabath-esco (sí, War Pigs, si) y un cambio de tercio demoledor. Es uno de los temas con mayor diversidad sonora, con más idas y venidas y más variado del disco, en el que más trabajo podemos observar. Minimalista en su esqueleto, el tema construye un puente hacia el final que da paso a un demoledor solo de guitarra de lo más stoner para confirmar el carácter más rock del tema. La siguiente pista es I Want It All, un pequeño cambio de tercio. Un rock lento, más distorsionado y más terco que recuerda inevitablemente a Electricity, la cara B de R U Mine? El falsete y la voz más grave se acompañan durante todo el tema para crear una atmósfera más pesada, más densa. Quizá uno de los puntos flacos del disco, pero un tema disfrutable al fin y al cabo en especial por los momentos en que el falsete se queda solo y le acompaña una guitarra afilada y unos sho-woops de lo más Queens Of The Stone Age. El tito Josh debe estar más que orgulloso.

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El ecuador del disco es para la balada No. 1 Party Anthem. Con un sorprendente piano acompañando el tema aquí nos encontramos con reminiscencias claras de un sonido anterior: las baladas de Suck It And See y los temas que Turner aportó a la película Submarine son un más que claro referente en el pausado ritmo de esta canción que intercambia el piano por los arpegios suaves de guitarra y acaba con una de las mejores interpretaciones vocales de Turner. Una perfecta balada BritPop. Le sigue Mad Sounds, otro tema lento pero más desnudo en este caso. En un estilo muy Velvet Underground unas guitarras sencillas y preciosistas siguen a un tímido teclado que de vez en cuando apoya la armonía del tema, que crece en intensidad cuando llegan los uhlalalas del final pero que no pierde la intimidad ni la delicadeza con la que se presenta. Perfecta para recuperar fuerzas, para que nuestros oídos se relajen un poco antes de lo que se nos viene.

Arctic Monkeys Live

“¡Y ahora una pal camino!”

Fireside comienza con uno de los mejores ritmos de batería de Helders, que ciertamente parecía un poco olvidado en el disco y parecía haber dejado de lado su delirante virtuosidad. Acompaña a una guitarra acústica que acaricia la voz de Turner, de nuevo sexy y pausada. Aporta su grano de arena precisamente a la guitarra Bill Ryder-Jones, ex guitarrista de The Coral. Como enganchado en un bucle algo monótono, como construido en torno a una idea que no acaba de estallar el tema es, quizá, el segundo punto flaco del álbum. Pero no nos da tiempo para aburrirnos cuando entra pisando fuerte de nuevo el sonido R&b del disco en el single Why’d You Only Call Me When You’re High?, una oda a los mensajes mandados a esa persona especial en un momento de debilidad alcoholica en el que sin filtros agarramos el móvil. Una canción divertida, sencilla, corta y directa que se te pega como una lapa a las sienes.

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En el puesto número diez tenemos Snap Out Of It, otro medio tiempo pesado y muy Queens. El piano hace de nuevo aparición para llevar el ritmo durante el tema, los coros en falsete y su conjunción con la voz sexy y más grave de Turner llevan la parte vocal de este tema casi cabaretero y circense, una versión más refinada y menos bestial de ese sonido que ya habían sabido manejar en temas como Pretty Visitors o This House is A Circus y que demuestran manejar a la perfección. Viene de la mano del segundo tema en el que Josh Homme ha echado una mano, Knee Socks. Un mareante riff de guitarra da paso a la explosión del bajo y la batería, que dejan casi solo a Turner con sus estrofas, su sensualidad vocal y su actitud. En el estribillo los falsetes se unen de nuevo a la voz de Turner. Cuando parece que en sus dos primeros minutos el tema ha mostrado todo lo que tenía que ofrecer se hace el silencio para el resto de instrumentos y se quedan solos los coros en falsete, el momento más R&B del disco, más inesperado, lo que más suena a esa “ex girlfriend music” de la que hablaban los monos a la hora de describir el disco. Homme acompaña al fraseo de los coros y cierra el tema con una vuelta al estribillo que queda salpicada de su voz a modo de solo.

Josh Homme

“Ay, mis monetes, qué grandes se me han hecho.”

El disco cierra con otra joya: I Wanna Be Yours. Un poema del legendario John Cooper Clarke sirve de letra para la mejor balada del disco, si no de la carrera de estos chicos. De nuevo con una instrumentación más minimalista (entrando en juego incluso una caja de ritmos, artilugio nunca antes utilizado por el cuarteto) Turner toma las riendas de un tema de amor desesperado, oscuro, casi sucio y pesado. Le acompañan unas deliciosas armonías en falsete y estalla en uno de los mejores estribillos del disco. La atmósfera creada por el tema no hacen en absoluto necesario un cambio más allá del que se produce entre estrofas y estribillo, el tema envuelve y mantiene atento con su letra, su belleza musical y su ejecución. Si de verdad tienen dos dedos de frente este tema debería colarse al final del setlist de sus próximos conciertos.

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Y en escasos cuarenta minutos hemos asistido a uno de los mejores ejercicios de los cuatro de Sheffield: juegos vocales, producción impecable, una nueva atmósfera ejecutada con maestría y un repertorio que llenará estadios. Para no caer en adoraciones extremas diremos que al disco le falta lo que a otros lanzamientos de los Monkeys: oscuridad. Library Pictures, All My Own Stunts… ese sonido a medio camino entre el Stoner Rock y el Post-Punk que habían conseguido en Suck It And See ha desaparecido casi por completo y, qué demonios, se echa algo de menos, pero cuando el resto del disco es capaz de evocar un sonido tan nuevo para ellos y que a la vez les sienta tan bien uno deja de mirar hacia atrás y se concentra en el hecho presente: AM es un discazo de cabo a rabo.

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Arctic Monkeys - AM

Tracklist:

1. “Do I Wanna Know?” 4:32
2. “R U Mine?” 3:20
3. “One for the Road” 3:26
4. “Arabella” 3:27
5. “I Want It All” 3:04
6. “No.1 Party Anthem” 4:03
7. “Mad Sounds” 3:35
8. “Fireside” 3:01
9. “Why’d You Only Call Me When You’re High?” 2:42
10. “Snap Out of It” 3:12
11. “Knee Socks” 4:17
12. “I Wanna Be Yours” 3:04

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Acerca de Billy Shears

Melómano crónico, quizá más inclinado a los clásicos y la nostalgia musical. Qué bonico es mirar hacia atrás: 10, 20, 30, 40 años. Pero soy de letras y me bailan las décadas, por eso acabo escuchando de todo, de ahora y de siempre. ¿Os gusta la Bossa Nova? ¡CON LO QUE MOLA!

21 comentarios en “Crítica: Arctic Monkeys – AM (Domino, 2013)

  1. A mi este disco no me termina de convencer, soy mas del Suck It and See… Lo que no quiere decir que me disguste el disco, todo sea dicho.

    1. Como ya digo, creo que algo de lo que hicieron en el Suck It les habría valido un 10, o bien la oscuridad que le falta o bien algo más de pop sesentero como She’s Thunderstorms. Se echan de menos esas explosiones también, pero dejando eso atrás es discazo completo y consistente.

  2. Por lo que he podido escuchar hasta ahora me parece un disco de 8 para arriba. Echaba de menos a los monos más oscuros. Una cosa más, Arabella es una auténtica joya.
    Bonita crítica.

  3. Estoy de acuerdo con la puntuación, ¡yo del 8 tampoco lo bajo! De todas formas una de mis favoritas es Fireside, el ritmo me tiene hipnotizada, pero claro cada uno tiene su punto de vista :)

  4. A mi realmente me sorprendió el disco en todo sentido, no soy fanática de la banda pero escuché toda su discografía y creo que éste álbum está entre mis dos favoritos. Me enamoré de la balada “No.1 Party Anthem” y “One for the Road” me parece que evidencia el cambio que planteaban en el disco, tema que también me encantó. Bien por los Monkeys!!Para mi, un 9. Saludos!

    1. Totalmente de acuerdo, One For The Road es uno de los temas más definitorios del disco y No.1 Party Anthem preciosa. Además, como pasa con todos sus discos, no acabas de escucharlo y ya tienes ganas de más, de a ver de que nos capaces a continuación y eso no lo consiguen muchos. Un saludo!

  5. A mí la verdad que no me ha gustado nada el disco. Me había gustado su cambio de estilo, pero en este me falta alguna canción cañera y un poco más de chicha. Tanto “Do I Wanna Know?” como “R U Mine?” me parecen grandes temas. Pensé que el disco iba a seguir un poco esa estela, pero parece que no. “Why’d You Only Call Me When You’re High?” me parece sin duda la peor canción de toda la discografía del grupo. Y bueno, algunos temas se salvan por un poco, pero desde mi opinión es posible que no lleguen al aprobado…

    1. es cierto que han perdido en intensidad, pero no creo que eso signifique que hayan perdido en calidad, no sé, es cuestión de gustos y sensibilidades. A mí me ha gustado mucho como tratan ese sonido más “negro” que tanto me gusta, su versión del R&B y el jugueteo soul, y esa canción es sin duda una gran prueba de ello.

  6. Al que hace la crítica se le va la olla cuando dice que “R u mine” era una declaración de intenciones de lo que estaba por venir. Es la única realmente rock del disco, todo lo contrario a todas luces

  7. La transición de Turner debe tener algún límite. Ya me confunde, me parece abrupta. Nada como Humbug. Una atmósfera poética perfecta. El vídeo de “Cornerstone” es uno de los más etéreos y visualmente hermosos que han logrado. Me declaro ausente.

  8. Desilusión. A este álbum le pongo un 6. Acepté sus cambios, desde su inicio. Me encantan, pero este disco, dios mio, que horrendo. No rescato ningún tema , tal vez “R u mine” que en un principio aposté por ese tema pensando en un por venir. No lo compré y no lo voy a comprar.

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