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Temple Of The Dog

Especial: El grunge desde los años ochenta hasta nuestros días (parte III, 1990-1994)

Tras la muerte de Andrew Wood en 1990 a la temprana edad de 24 años, los restantes miembros de Mother Love Bone vagaron sin rumbo unos cuantos meses hasta toparse con Chris Cornell (vocalista y guitarrista de Soundgarden y ex-compañero de piso de Wood), persona que haría que sus vidas cambiaran completamente gracias a la creación del supergrupo Temple Of The Dog, donde el propio Cornell junto a Jeff Ament, Stone Gossard, Mike McCready, Matt Camaron y Eddie Vedder (en el tema Hunger Strike) rindieron tributo al fallecido músico. De hecho, el nombre que tomaron para bautizar al proyecto fue extraído de una canción de Mother Love Bone llamada Man of Golden Words.

Temple Of The Dog

Perretes jugando

Lo que comenzó siendo una agrupación de músicos haciendo música «sin más» para rendir homenaje a un amigo terminó llevando a la creación de una de las bandas más importantes de los años noventa que, a día de hoy, sigue tan activa como el primer día: Pearl Jam. McCready y Gossard, tras la separación de Shadow (banda a la que también pertenecieron) unieron sus fuerzas con Jeff Ament mientras todavía andaban a vueltas con el primer y único largo homónimo de Temple Of The Dog. Los tres crearon una nueva banda y se apodaron Mookie Blaylock (en referencia al baloncestista) dando un primer concierto a finales del año noventa con un todavía poco conocido Eddie Vedder a la voz y Dave Krusen a la batería (reemplazado por Dave Abbruzzese en 1991).

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Por problemas de copyright Mookie Blaylock tuvieron que cambiar su nombre por Pearl Jam, bajo el que lanzaron Ten, álbum indispensable del género que pegó un merecido gran salto en muy poco tiempo.

Y llegó la revolución

Mientras Skin Yard pasaban bastante desapercibidos con su Fist Sized Chunks, el resto de grupos vivieron su momento cumbre de inspiración y sobre los escenarios. Pearl Jam con su Ten, Nirvana con Nevermind y el tema Smells Like Teen Spirit en especial (una pena, hay muchas mejores canciones en ese disco), Screaming Trees con Uncle Anesthesia, Soundgarden con Badmotorfinger y Alice In Chains con el EP Sap y el álbum Dirt, ambos de 1992. Estos fueron básicamente los trabajos más representativos del comienzo de la década junto a otro tanto de bandas como Mudhoney (Every Good Boy Deserves Fudge y Piece Of Cake), Hole (Pretty On The Inside), Babes In Toyland (Fontanelle), etc.

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Todas las bandas mencionadas anteriormente ya eran algo conocidas en la escena por sus grabaciones de años anteriores o por tener a miembros de otros grupos pioneros (véase a Mudhoney y Pearl Jam). Así como la fama llegó directamente para las que más salían en la TV o radio y más podían girar, también existieron formaciones con menos éxito comercial. Es el caso de Seaweed, Paw, Hammerbox, Truly, My Sister’s Machine o Bratmobile. Eran grupos con un gran talento en su mayoría, y que no tenían absolutamente nada que envidiar a sus «papás», pero que se quedaron por el camino. Fue especialmente curioso el caso de My Sister’s Machine, ya que Nick Pollock, vocalista y guitarrista, había militado en Alice N’ Chains (así se hacían llamar en sus comienzos) cuando eran todavía un grupo de glam sin demasiados planes de futuro.

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En el punto intermedio teníamos a los Stone Temple Pilots, Candlebox, TAD, 7 Year Bitch o a las ya citadas L7, que para los supuestos amantes de la música que se hizo hace ya casi treinta años atrás solo estuvieron presentes con cuatro o cinco temas. Hacemos la excepción con Stone Temple Pilots que quizás gozaron de una salud musical más acentuada, pero por el resto nada, se mantuvieron en un clarísimo segundo plano sin llegar a caer en el olvido demasiado rápido.

Nuestro estilo no es el grunge exactamente, pero por ahí andamos

Stone Temple Pilots

¿Que nuestro estilo no es qué? ¿¡Te reviento!?

Mientras Douglas Coupland daba las últimas pinceladas al libro Generación X, que ayudó a enmarcar como ganado a todo el movimiento juvenil, y mientras Cameron Crowe terminaba de rodar Singles!, película que daría más y más coba a todo en la gran pantalla y en la que colaboraron bastantes músicos de Seattle, aparecieron -o ya existían, pero no eran muy conocidos- una serie de grupos que así como no encajaban del todo como grunge, tampoco eran algo demasiado distinto. Hablamos de Jane’s Addiction, Blind Melon, Smashing Pumpkins, Brad o Three Fish, siendo estos dos últimos proyectos pararelos de integrantes de Pearl Jam. Esta cuadrilla de músicos bebió mucho del rock del momento, incluso sus primeros trabajos se podrían meter casi en el mismo saco si tenemos en cuenta la gran variedad de sonidos e influencias con las que contaba cada uno de los grupos.

Los Smashing Pumpkins triunfaron con temas como Disarm, Geek U.S.A. o Siva mientras que Blind Melon hacían de su primer LP homónimo un diamante en bruto con temazo tras temazo (como se suele decir). Jane’s Addiction fueron al fin reconocidos con Ritual de lo habitual y gracias a los clásicos Three Days y Been Caught Stealing. Fueron hijos bastardos de los años ochenta, pero su reconocimiento vino más bien después.

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Lo de Three Fish y Brad fue ya otro asunto. Su fama fue casi nula exceptuando el disco Shame de los Brad y algún que otro trabajo posterior de los mismos. Si en algún momento fueron reconocidos fue mucho después de su nacimiento y básicamente por tener en sus filas a gente de otros proyectos (Pearl Jam en este caso).

Los de siempre siguieron ahí

Nirvana lanzarían en 1992 un álbum con b-sides y rarezas titulado Incesticide para en 1993 volver a cambiar su enfoque musical ligeramente hacia algo más experimental con el disco In Utero. En este largo también hubo cabida para canciones ruidosas y caóticas como ya fueron Endless Nameless o Territorial Pissings, que fue el caso de Frances Farmer Will Have Her Revenge on Seattle o Tourette’s, pero también hubo cabida para cosas más pausadas como Dumb o All Apologies, todo ello llevado a la cima con esa jam titulada Gallons of Rubbing Alcohol Flow through the Strip, que contenía desde trazos de psicodelia hasta noise rock.

Nirvana

Nirvana han venido del pasado para felicitarnos por el artículo

Los otros tres jinetes, Pearl Jam, Alice In Chains y Soundgarden, también siguieron sacando material pero no lograron plantarle cara al gigante Nirvana. Todos tuvieron una vida provechosa con su éxito pero, y esto es muy discutible, no les agradaba demasiado. Personajes como Cobain o Vedder odiaban la fama, las bandas prefabricadas, los playbacks y los mass media. Vivían de la incorformidad que les causaba el mundo, rompían sus guitarras y eran «malos» y rebeldes.

Si tuviéramos que hacer una lista de grandes canciones de estos cuatro años (1990-1994) pondríamos en la cumbre a Alive, Smells Like Teen Spirit, Spoonman y Would? seguidas de cerca por Suck You Dry de Mudhoney, No Rain de Blind Melon y Nearly Lost You de Screaming Trees. Aclaramos que éstas serían las composiciones más conocidas y pseudocomerciales del momento, y aunque esto quite que fueran malas, todos los grupos tenían canciones mucho mejores. Cuando terminemos el artículo crearemos una lista en Spotify para que podáis escuchar tanto lo más conocido como lo más valorado por las minorías.

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Nos encontramos ya casi en el final del especial. En el antepenúltimo artículo hablaremos de las bandas que aguantaron tras el deceso de Cobain, de esa etiqueta llamada post-grunge y de las separaciones y nuevos proyectos que hubo por el camino hasta el 2002, fecha que nos llevará a repasar lo que pasó hasta nuestros días viendo lo que sucedió con los que todavía siguen en pie y/o se han reunido. También habrá un hueco especial para esas nuevas promesas que guardan todavía la esencia de aquella bonanza musical y para algún que otro grupo español y latino en la quinta y última parte.

Especial grunge: Parte I | Parte II | Parte III | Parte IV | Parte V

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Soundgarden

Especial: El grunge desde los años ochenta hasta nuestros días (parte II, 1986-1990)

Tras el anterior especial, en esta entrega le hincamos el diente a los mediados/finales de los años ochenta y damos los primeros pasos hacia la década clave: los noventa. Durante los cuatro años comprendidos entre 1986 hasta 1990 apreciamos más evolución todavía en la escena, el asentamiento total y el gran salto decisivo de muchas bandas para pasar del underground al término intermedio entre lo conocido-desconocido, sin llegar todavía a «gobernar» el terreno mainstream.

Para comenzar a unir las piezas del puzzle hay que hacer una mención de honor al músico e ingeniero de sonido Jack Endino, que hizo una labor más que importante en los arreglos de álbumes como Screaming Life de Soundgarden, Painkiller de Babes In Toyland, el EP Superfuzz Bigmuff de Mudhoney o Bleach, el debut de Nirvana. Además, pronunció una frase que podría definir perfectamente lo que ocurría por los lares estadounidenses en aquellos momentos: “cuando el clima es una mierda y no te apetece salir, bajas al sótano y empiezas a hacer de ruido para sacarte de encima tu frustración”. Esta cita, aunque no lo parezca, guarda más información de la que podemos llegar a imaginar. Ruido, sótanos y frustración, tres palabras más que descriptivas.

Jack Endino

Por más que lo intento, no logro entender esta imagen

Los primeros bolos de las formaciones de esta «nueva era» eran prácticamente reuniones de amigos que quedaban los fines de semana para divertirse en los locales de sus respectivas ciudades, pero con el paso del tiempo y el interés de productores, ingenieros de sonido o simplemente aficionados a la música (o de los propios músicos) que pasaban por allí como Pedro por su casa y utilizaban la técnica del boca a boca con sus conocidos, se fue creando el revuelo mediático.

Los chicos de Soundgarden, Alice In Chains y Screaming Trees se ganaron cierta popularidad antes del bombazo que vendría poco después. Ya daban conciertos, algunos ya tenían algún trabajo en el mercado y todos ellos gozaron del flirteo con grandes sellos del momento mientras que gente como Nirvana tardó un poquillo más en dar el salto pero haciéndolo a lo bruto. Mientras Green River lanzaban su primero disco, Rehab Doll (pusimos en la primera entrega la canción que da título al disco), otra gente como The Gits, TAD, Mono Men, Gas Huffer o Gruntruck intentaban ganarse la vida en un segundo plano poco merecido. Tuvieron todos unos cuantos de temas exitosos, pero no cumplieron del todo las expectativas de la industria, que ya acechaba para lanzar su caña y pescar a los cuatro míticos grupos que nos vendieron como creadores de algo de lo que solamente formaron parte e hicieron famoso.

Las mujeres también dieron guerra

Aunque el movimiento feminista riot grrrl comenzara realmente un poco después, ya apuntó maneras algunos años antes con The Gits, una de las primeras bandas importantes del género grunge/punk encabezada por una mujer: Mia Zapata. Ella se encargó de poner voz y vida al grupo hasta que perdió la vida en 1993 tras un brutal asesinato.

The Gits no pertenecían al riot grrrl en sí, pero sirvieron como influencia para su asentamiento. Babes In Toyland, Hole, 7 Year Bitch y L7 sí que fueron pioneras en lo suyo (aunque con Hole tengo ciertas dudas). Con letras que giraban en rasgos generales alrededor de la figura de la mujer como persona luchadora, valiente y agresiva por momentos, estas féminas (una gran mayoría de las agrupaciones estaban formadas únicamente por mujeres) intentaron hacerse hueco en el mundillo, y ciertamente se quedaron un poco por el camino. Hole triunfaron gracias a la figura de Courtney Love, sobre la que prefiero no hablar, mientras que Babes In Toyland o L7 tuvieron su momento de fama que hasta mediados de los noventa, donde empezaron a decaer.

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Primeros trabajos significativos

En el último suspiro de los ochenta empezaron a salir a la venta los primeros trabajos de los artistas más reconocidos del momento, que ya pregonaban en voz alta algo muy gordo. El primer EP de Soundgarden (Screaming Life) y sus primeros largos Ultramega OK y Louder Than Love pegaron fuerte con su sonido pesado, crudo y sucio antes de que terminara la década, al igual que los cuatro lanzamientos iniciales de Screaming Trees (destacable el Buzz Factory), que consiguieron un eminente reconocimiento con un estilo que contaba con una tenue influencia de la psicodelia y el blues.

Soundgarden

El desaparecido Jason Everman, Cornell «El Mojabragas», Kim Thayil y Matt Cameron

Nirvana pisaron fuerte desde sus inicios como cuarteto (con Jason Everman en la segunda guitarra tras ser bajista de Soundgarden) con el devastador y pseudometalero Bleach y Mudhoney hicieron su aportación con el himno Touch Me I’m Sick, seguido por un EP (Superfuzz Bigmuff) y un disco homónimo que ayudó en parte a dar la fama suficiente al grunge, tanto como para venderlo como un estilo diferente a todo lo anterior pero con un sustento con base todavía en los clásicos (ya hablamos de los orígenes y la mezcla de estilos musicales en el primer post).

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Mother Love Bone, que contó en sus filas con parte de lo que sería después Pearl Jam, estrenó su primer y único LP bajo el título de Apple. Se estrenó de forma póstuma, ya que Andrew Wood (vocalista) moriría unos meses antes a causa de una sobredosis de heroína.

Alice In Chains con su Facelift también dieron en 1990 un giro a toda la música antes creada basándose en un heavy metal con un corte musical diferente al habitual, con voces y letras que les permitieron encajar dentro del movimiento grunge y también abrirse paso entre las grandes formaciones de metal y hard rock del momento.

Las Babes In Toyland también aportaron su granito de arena con Spanking Machine, grabado en el importante estudio Reciprocal Recording junto al señor Endino que, entre otros discos ya mencionados con anterioridad, también hizo de TAD un grupo de bastante renombre en su momento produciendo el CD Salt Lick/God’s Balls a través de Sub Pop y con la ayuda de Steve Albini (Shellac).

Nueva década, nuevo rumbo: año 1990

En 1990 la revista Backlash citó que ya había salas y locales culturales que estaban hasta las narices de este fénomeno juvenil y esperaban que todo desapareciera lo antes posible. No sabían lo que les esperaba, ya que lo mejor estaba todavía por llegar. En los Estados Unidos ya se podía oler la fama y el éxito, envidiado por algunos, odiado por otros y aceptado por otro tanto.

Aunque un buen puñado de grupos siguieron formando parte del underground y otros se separaron poco después de 1990, unos cuantos a los que ya conocéis de sobra aguantaron y se pasaron el resto de sus días de aquí para allá: dando conciertos en festivales y salas cada vez más grandes y firmando contratos con discográficas de renombre. También aparecieron gente como Blind Melon desde Los Ángeles, la banda más hippie y setentera que se incrustó sin comerlo ni beberlo en todo esto casi a última hora.

Blind Melon

Cabellos largos y ropa desaliñada, un «must-have» del momento

De aquí en adelante ya tenemos que tratar las cosas desde otro punto de vista y centrándonos en aspectos menos desconocidos. Del año noventa en adelante cambiaron bastante las cosas y no todo era tan extraño por así decirlo. Los jóvenes empezaron a copiar a la actitud de sus ídolos, a vestir como ellos y a meterse dentro de una burbuja que disfrutaba con «la cultura de la contracultura» y «la moda de la contramoda». La Generación X comenzaba a gatear en los charcos de Seattle y alrededores para erguirse un par de años más tarde.

Entre los años 1990 y 1994 comienza el auge y sobreexplotación de la corriente. Os hablaremos de cosas quizás ya muy tratadas, pero que necesitan un repaso y algún que otro aliciente. ¡Hasta la próxima entrega!

Especial grunge: Parte I | Parte II | Parte III | Parte IV | Parte V

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